VIDEOPERFORMANCE

 

UNA ROSA PARA EL YAQUE

Videoperformance
Duración: 1min 45s 

Caryana Castillo se presenta con un traje al estilo de la primera y más rigurosa etapa del luto victoriano, para expresar su pesar frente al camino hacia la pérdida del río Yaque del Norte. La artista presenta el agua como el bien más preciado, dador y sostenedor de nuestra vida, la consume y la comparte con el mundo natural y su profundidad última a través de la rosa azul (uno de los símbolos centrales del romanticismo que representa el anhelo, el amor y el afán metafísico por lo infinito). Acto seguido nos muestra sus manos cargadas de semillas, otro elemento claramente referente a la sostenibilidad de la vida humana en el planeta, vía la protección y la consciencia medio ambiental.

Los gestos del video son motivados por tres frases de Ercilia Pepín que hacen referencia a la gran importancia del río Yaque del Norte para ella misma, la ciudad de Santiago y la región:
“A la vera del Yaque nací y su influjo me ha guiado siempre con amor, benevolencia suma, y todo cuanto hay en actividad, devoción al estudio, calor, vida y entusiasmo; a él, lo debo”.

“Nuestro río es, para Santiago el más bello de sus poemas y sin duda su mejor y más cara leyenda.”

Río Yaque del Norte, “Orgullo nuestro dando la vida, en todas sus riveras, a la mil turbinas generadoras de la fuerza hidroeléctrica, que a su vez iban a mover las dentadas muelas de todo el industrialismo cibaeño”.

Ana Agelan
Curadora 

 

 

LA PATRIA LLORA (Por cada uno, por cada casa)
Videoperformance
Duración: 1min 9s 

En esta pieza aparecen elementos referentes a prácticas religiosas populares dominicanas de culto como es el establecimiento de un santuario en el hogar, en este caso en honor al Patrón Santiago.

Los colores de las flores y las velas representan la bandera dominicana, simbolizando el rojo la sangre vertida por nuestros libertadores; el azul que Dios protege la nación dominicana; y la cruz blanca el legado de una patria libre y en paz. Santiago se asocia a la liberación del pueblo español de sus opresores musulmanes y en este caso, la artista busca una conexión con la liberación de la propia nación dominicana de sus enemigos ocultos en los peldaños del poder.

El sonido de las campanas hacen referencia al llamado eclesiástico a la liturgia y todo el conjunto al sincretismo mágico-religioso vigente en la cultura dominicana.

La voz que acompaña la “improvisada ceremonia y petición” reza un inspirado y apasionado texto de Ercilia Pepín dedicado a la Patria Dominicana:
“Toma toda mi alma en el incensario de tu pira, y consume en ella cuanto es ala y flor y aroma en mi alma de mujer ¡Patria bendita! ¡y despliegue Dios sobre el cielo de tu dicha, su túnica de amor!”

Ana Agelan
Curadora